Desde París… Corresponsal en directo.

No me olvido de vosotros…

  1. Realice un esquema de la cronología de la novela en España durante el siglo XIX. Cite obras y autores en cada etapa.

Daniel Gómez, 6 de marzo, París.

Publicado en on Marzo 4, 2009 at 5:39 pm Comentarios (3)

Serás un hombre, hijo mío.

Aquí os dejo un vídeo, más interesante por el audio que por el vídeo, que reproduce un magnífico poema de Rudyard Kipling, escritor británico nacido en la India. La customización “Dani Pedrosa” es idea de Repsol.  Escuchadlo con atención y disfrutadlo.

Si puedes mantener intacta tu firmeza
cuando todos vacilan a tu alrededor,
Si cuando todos dudan, fías en tu valor
y al mismo tiempo sabes exaltar su flaqueza.

Si sabes esperar y a tu afán poner brida,
O blanco de mentiras esgrimir la verdad,
O siendo odiado, al odio no le das cabida
y ,ni ensalzas tu juicio, ni ostentas tu bondad.
,
Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey,
Si piensas y el pensar no mengua tus ardores,
Si el triunfo y el desastre no te imponen su ley
y los tratas lo mismo como dos impostores.

Si puedes soportar que tu frase sincera
sea trampa de necios en boca de malvados,
O mirar hecha trizas tu adorada quimera
y tornar a forjarla con útiles mellados.

Si todas tu ganancias, poniendo en un montón
las arriesgas osado en un golpe de azar,
y las pierdes, y luego con bravo corazón,
sin hablar de tus pérdidas, vuelves a comenzar.

Si puedes mantener en la ruda pelea,
alerta el pensamiento y el músculo tirante,
para emplearlo cuando en ti todo flaquea,
menos la voluntad que te dice: adelante.

Si entre la turba das a la virtud abrigo,
Si no pueden herirte ni amigo ni enemigo,
Si marchando con reyes del orgullo has triunfado,
Si eres bueno con todos pero no demasiado.

Y si puedes llenar el preciso minuto
en sesenta segundos de un esfuerzo supremo,
tuya es la tierra y todo lo que en ella habita,
y lo que es más serás hombre hijo mío….

Publicado en on Febrero 18, 2009 at 9:14 pm Comentarios (1)

PLAZO DE VOTACIONES

La verdad es que todos hicisteis una gran exposición de los poemas de Bécquer, demostrando seriedad, sensibilidad, madurez y formalidad. Es por ello que son cinco los candidatos que optan al premio “Mejor columnista del Romanticismo”, así que me tendréis que ayudar a determinar los tres ganadores. Los dos que no logren clasificarse lograrán un accésit  por el esfuerzo y el trabajo realizados. Procedamos, pues, a las votaciones. Sed honestos.

Publicado en on Febrero 5, 2009 at 8:14 pm Comentarios (3)

El naturalismo como teoría literaria

Para Zola, el naturalismo surge de la aplicación a la literatura de la obra de Claude Bernard, Introduction à la médecine expérimental (1865). Y se presenta como una consecuencia fatal de la evolución científica del siglo. Coincide además con las aspiraciones de la nueva sociedad burguesa.

El naturalismo trata de aproximar la literatura a la ciencia. Supone por tanto un atentado directo contra la metafísica26:

En somme, tout se résume dans ce grand fait: la méthode expérimentale, aussi bien dans les lettres que dans les sciences, est en train de déterminer les phénomènes naturels, individuels et sociaux, dont la métaphysique n’avait donné jusqu’ici que des explications irrationnelles et surnaturelles [p. 97].

Zola escribe a Albert Savine: «Nosotros somos positivistas y deterministas, o por lo menos tratamos de no hacer con el hombre más que experimentos»27.

Una y otra vez, Zola insiste en este tema. Pero indica que son deterministas, no fatalistas (p. 79), idea de la que el propio Clarín se hará eco.

Este determinismo se define así:

Dès lors, il y a un déterminisme absolu dans les conditions d’existence des phénomènes naturels, aussi bien pour les corps vivants que pour les corps bruts. Il appelle «determinisme» la cause qui détermine l’apparition des phénomènes. Cette cause prochaine, comme il la nomme,   -104-   n’est rien autre chose que la condition physique et matérielle de l’existence ou de la manifestation des phénomenes. Le but de la méthode expérimentale, le terme de toute recherche scientifique, est donc identique pour les corps vivants et pour les corps bruts: il consiste à trouver les relations qui rattachent un phénomène quelconque à sa cause prochaine, ou autrement dit, à déterminer les conditions nécessaires à la manifestation de ce phénomène. La science expérimentale ne doit pas s’inquieter du pourquoi des choses; elle explique le comment, pas davantage [pp. 60-61].

De aquí que para Zola una novela debe ser ante todo «une histoire réelle et logique» (op. cit., p. 150)28. El escritor lo que pretende es desmontar pieza por pieza el personaje.

Con respecto a la religión, Zola, con Bernard, indica que no se trata de negar a Dios, pues si existe la ciencia nos lo mostrará al fin (op. cit., p. 120), pero se trata de no introducir ningún elemento sobrenatural que altere nuestras observaciones exactas. (Evidentemente, esta postura debía chocar de frente con la España de la Restauración.)

Los personajes de la novela naturalista se conciben como individuos de carne y hueso, en perpetua lucha con el entorno físico-sociológico, que influye al mismo tiempo que es influido29.

La moralidad del naturalismo se encuentra en el esclarecimiento de estas relaciones:

[...] Et voilà où se trouvent l’utilité pratique et la haute morale de nos oeuvres naturalistes, qui expérimentent sur l’homme, qui démontent et remontent pièce à pièce la machine humaine, pour la faire fonctionner sous l’influence des milieux. (…) C’est ainsi que nous faisons de la sociologie pratique et que notre besogne aide aux sciences politiques et économiques [p. 76].

La novela naturalista se preocupa, por tanto, en procurar una comprensión del medio social y de las influencias determinantes sobre sus habitantes. Zola toma también de Bernard estas teorías. En efecto, en la experimentación con cuerpos brutos sólo debe tenerse en cuenta la existencia de un medio externo, mientras que en los seres vivos hay que tener en cuenta también la existencia de un medio interno. Pero insiste en la influencia del medio   -105-   social: «L’homme n’est pas seul, il vit dans une société, dans un milieu sociale, et dès lors pour nous, romanciers, sa milieu sociale modifie sans cesse les phénomènes» (op. cit., p. 72).

Zola insiste también en que todas estas ideas no son invención suya, sino que el naturalismo es Diderot, Rousseau, Balzac, Stendhal y veinte más (op. cit., p. 125); enlaza con la tradición literaria precedente, y con el racionalismo del siglo XVIII (p. 141).

Así, frente a la locura romántica -a la que se opone, como a la novela idealista (pp. 104-113)-, el naturalismo es anatomía exacta, aceptación y descripción exacta de lo que existe (op. cit., p. 143). La obra de arte se convierte en proceso verbal y nada más; su único mérito reside en la exacta observación y encadenamiento lógico; no busca ingenio verbal, ni imaginación:

L’oeuvre devient procès-verbal, rien de plus; elle n’a que le mérite de l’observation exacte, de la pénétration plus ou moins profonde de l’analyse, de l’enchaînement logique des faits. Même parfois ce n’est pas une existence entière, avec un commencement et une fin, que l’on relate; c’est uniquement un lambeau d’existence, quelques années de la vie d’un homme ou d’une femme [p. 150].

Para Zola, es Balzac quien aporta la observación y el análisis; con él se impone la idea científica en la novela (pp. 109-110). El método experimental puede sacar a la novela de sus errores (p. 88), y es resultado de la evolución científica.

Zola resume así su intento:

En somme, toute l’opération consiste à prendre les faits dans la nature, puis à étudier le mécanisme des faits, en agissant sur eux par les modifications des circonstances et des milieux, sans jamais s’écarter des lois de la nature. Au bout, il y a la connaissance de l’homme, la connaissance scientifique, dans son action individuelle et sociale [p. 64].

El narrador es solamente un observador, que constata lo que aparece ante sus ojos (p. 63), una especie de fotógrafo de la realidad, cuya observación representa exactamente la naturaleza. Una vez constatado el fenómeno y observado   -106-   el hecho, el experimentador aparece para interpretar el fenómeno (ibídem).

De aquí también que se insista en la impersonalidad de la novela naturalista:

Je passe à un autre caractère du roman naturaliste. Il est impersonnel, je veux dire que le romancier n’est plus qu’un greffier, qui se défend de juger et de conclure. Le rôle strict d’un savant est d’exposer les faits, d’aller jusqu’au bout de l’analyse, sans se risquer dans la synthèse [p. 150].

La importancia de este rasgo queda puesta de relieve en estas líneas:

Ainsi, le romancier naturaliste n’intervient jamais, pas plus que le savant. Cette impersonalité morale des oeuvres est capitale, car elle soulève la question de la moralité dans le roman. On nous raproche violemment d’être immoraux, parce que nous mettons en scène des coquins et des gens honnêtes sans les juger pas plus les uns que les autres [ibídem].

Zola considera que esta impasibilidad de analista hace a algunos sentirse culpables (p. 151). La naturaleza no tiene rigideces ni en el bien ni en el mal (p. 160). Y pide que se mantenga la alta moralidad de lo verdadero, la lección terrible de una investigación sincera (p. 163).

Escribe además páginas interesantes acerca de la función del dinero en la literatura, estudiando las relaciones económicas de poder entre el escritor y los medios de comunicación en las distintas épocas (cfr. pp. 177 ss.), y analizando la relación actual en la que ya no se precisa la protección de los mecenas (p. 191). La grandeza del dinero se debe a que ha hecho crear obras bellas (p. 202).

Finalmente, insiste en la decadencia de la imaginación, porque en ella ve la caricatura de la novela moderna (p. 213). La imaginación debe ser reemplazada por el sentido de lo real (p. 215).

Del temple y la sinceridad de Zola pueden hablarnos frases como las que transcribo:

Il faut être sévère, parce que, dans nos temps d’hypocrisie et de complaisance, la sévérité seule peut rendre la nation virile [p. 114]. Travaillez, tout est là. Ne comptez   -107-   que sur vous [p. 209]. Il faut le déclarer avec netteté: les faibles, en littérature, ne méritent aucun intérêt [p. 207].

Publicado en on at 7:49 pm Dejar un comentario

AUDIO DE BÉCQUER

Si queréis escuchar alguna rima de Bécquer, pulsar en el siguiente enlace, que os conducirá a la fonoteca de www.cervantesvirtual.com:

http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?portal=0&Ref=3820&audio=1

- ¡¡Shhhh!! Silencio, silencio, no hables, mírame y no me digas nada… La poesía no está en tus palabras, sino en tu mirada.

Publicado en on Enero 15, 2009 at 10:29 am Comentarios (3)

¿PREGUNTA DEL EXAMEN? ¿QUÉ PREGUNTA?¿QUÉ EXAMEN?

El siguiente vídeo patrocina la pregunta del examen:

Ahora preguntaos: ¿Cuáles son vuestros miedos? ¿Quién o qué es ese lobo, esa bestia negra que os hace retroceder, que os hace temblar? ¿Un examen de literatura? ¡Enfrentaos a él!

1. Cita a cuatro autores del Romanticismo conservador y cuatro del Romanticismo liberal con una obra de cada uno de ellos.

Publicado en on Enero 14, 2009 at 8:36 pm Comentarios (4)

Mariano José de Larra

Aquí tenéis la edición digital de los Artículos de Larra. Os recuerdo que en Navidad también debéis aprovechar para leer Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán.

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Publicado en on Diciembre 17, 2008 at 9:33 pm Comentarios (2)

I Día Internacionacional del Elogio Literario

“El que se guarda un elogio, se queda con algo ajeno” Pablo Picasso.

Con esta cita inauguramos el primer certamen del Día Internacional del Elogio Literario. Los participantes creemos que el elogio es muy necesario en esta sociedad negativa, donde abunda la crispación y el insulto. Todo, absolutamente todo, tiene un lado positivo. Paremónos a descubrirlo. ” No hay libro tan malo que no tenga algo bueno” Miguel de Cervantes.

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Publicado en on Diciembre 16, 2008 at 7:31 pm Comentarios (4)

PATRICIA MATA DIXIT:

Verba volant… scripta manent… Esa necesidad imperiosa de escribir se conoce como síndrome humanístico… Tranquilos, no es grave, aunque no tiene curación. Dos semanas antes del Día Internacional del Elogio Literario (martes 16 de diciembre), Patricia nos regala un poema. Disfrutadlo.

 

Que la lluvia se lleve mis recuerdos,

Que el viento borre mis palabras

Que el tiempo se lleve el sentimiento

Aunque ya hasta me ha calado el alma.

Porque es tanto el dolor que siento,

Que ya no siento nada.

Porque nada es lo que queda,

La coraza, el cuerpo, nada.

Con el cuerpo no se siente,

En el cuerpo sueña el alma.

Patricia Mata

Patricia Mata

Publicado en on Diciembre 4, 2008 at 8:57 pm Dejar un comentario

COMENTARIO DEL FRAGMENTO DE EL QUIJOTE

Como ejemplo de comentario, aquí os dejo el mío sobre el fragmento. Os recuerdo que, para evitar plagios poco decorosos, no podrá incluirse en vuestro libro de El Quijote que utilicéis para el apartado de procedimientos.

 

Se trata de un fragmento del capítulo XXII de la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, publicada en 1605 por Cervantes. Esta obra se ha convertido en uno de los grandes hitos de la literatura universal, y en la cumbre de la literatura española. Concebida por Cervantes como una parodia de la novela de caballerías, su trascendencia la ha convertido en un ejemplo de anticipación de la mentalidad barroca, en su tránsito desde el Renacimiento; también en la primera novela moderna.

Cervantes, nacido en 1547, vivió una vida convulsa y ajetreada, entre el idealismo y la desilusión, desde el éxito de Lepanto hasta el fracaso de “la Armada Invencible”. A sus cincuenta y ocho años, la mirada melancólica y desengañada de la vida del autor se filtra en cada capítulo de El Quijote. A don Quijote, al igual que a Cervantes, el presente le produce tristeza e incomprensión, por eso ambos miran al pasado con ilusión e idealismo.

 

El argumento de la obra es bien sencillo: un hidalgo de aldea enloquece de tanto leer novelas de caballerías y decide hacerse caballero andante. Su camino en pos de aventuras se convierte en una odisea desmitificada por las tierras de España, en la que suma derrotas y fracasos.

En este fragmento don Quijote se encuentra con unos presos condenados a galeras, y después de solicitar su historia decide liberarlos como muestra de su predisposición de ayudar al débil y menesteroso. Trata por lo tanto, del idealismo quijotesco sobre la libertad y la justicia, estandarte de la caballería andante.

 

Don Quijote y Sancho ya han vivido diferentes aventuras, como los molinos, las yeguas o el yelmo de Mambrino, pero este episodio será clave en el transcurso del devenir de la historia, puesto que cambiará la ruta de los personajes.  Después de liberar a los galeotes, y tras que éstos apaleen a don Quijote, deberán esconderse de la Santa Hermandad en Sierra Morena, donde la obra da paso a numerosas historias intercaladas.

La obra se estructura en torno a LII capítulos que contienen aventuras más o menos independientes, enmarcados por un título significativo herencia de la novela de caballerías. El fragmento elegido corresponde al inicio del capítulo XXII, y al juicio deliberativo de don Quijote después de escuchar a los condenados, separados por una elipsis. Externamente puede notarse el inicio narrativo que corresponde al narrador, y las posteriores intervenciones de Sancho y don Quijote.

 

El capítulo se inicia con la controvertida figura de Cide Hamete Benengeli, clave del perspectivismo cervantino y del juego de narradores con el que su autor se burla de las novelas de caballerías. Cervantes se esconde tras una serie difusa de personajes que escriben sobre su héroe, apareciendo y desapareciendo puntualmente. También se sirve de él para dotar a la obra de ironía y sarcasmo (“arábigo y manchego”).

El léxico es altisonante y periclitado, como imitación de los libros de caballería, aunque las acciones no son dinámicas y continuadas, sino que son más bien breves, con predominio del diálogo y, para colmo de don Quijote, marcadas por su fracaso. No obstante, ya sabemos que la concepción heroica de don Quijote, lejos del héroe épico, se basa en el estrépitoso fracaso de sus acciones, la derrota como elemento ridículo pero mitificador. Por ello muchos románticos vieron en don Quijote el anticipo de la lucha frustrada contra la realidad. A pesar del sarcasmo de sus finales, le mueve el más alto ideal de justicia (cristiana): aquí encaja la ejecución de mi oficio: desfacer fuerzas y socorrer y acudir a los miserables.”

Sancho sirve para contrastar el idealismo quijotesco, y desde el inicio se opone a emprender acciones contra el rey , aunque responde de manera lúcida (“la justicia, que es el mesmo rey, no hace fuerza ni agravio a semejante gente, sino que los castiga en pena de sus delitos”.), por lo que puede apreciarse el proceso de homogeneización entre ambos caracteres, lo que algunos críticos señalan como la “quijotización” de Sancho.

Tras la elipsis, don Quijote responde de forma extensa y juiciosa haciendo gala de un erasmismo y neoplatonismo acentuado, alabando la libertad y el libre albedrío. No obstante, la mitificación de la realidad y la locura se aprecian en la defensa del alcahuete, “oficio necesario para la república”, claro rasgo heredado de la novela de caballerías.

 

Podemos concluir con la significativa y última apreciación de don Quijote, con la que hace referencia a la locura:   Lo que suelen hacer algunas mujercillas simples y algunos embusteros bellacos es algunas misturas y venenos con que vuelven locos a los hombres, dando a entender que tienen fuerza para hacer querer bien, siendo, como digo, cosa imposible forzar la voluntad”. Este alarde de libertad platónica encierra la naturaleza del ser humano, el alma, en una concepción individualista donde el hombre es espíritu libre e independiente. Don Quijote seguirá luchando contra los fantasmas que él mismo engendró. Quizás porque prefiera una locura que le entusiasme a una verdad que le abata.

Daniel Gómez Caballero

Publicado en on Noviembre 30, 2008 at 12:20 pm Comentarios (3)